Qué puedo hacer yo para contribuir menos en el cambio climático?

  • Qué puedo hacer yo para contribuir menos en el cambio climático?
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  • Qué puedo hacer yo para contribuir menos en el cambio climático?

Todos hemos oído hablar alguna vez del cambio climático y del efecto invernadero. De hecho, la Tierra ha sufrido variaciones en su temperatura global a lo largo de su historia. Pero por primera vez, este cambio viene dado por la actividad humana y la temperatura está incrementando a un ritmo acelerado, lo que puede traer consecuencias ecológicas desastrosas para el planeta.

Los gases de efecto invernadero influyen directamente en el cambio climático: afectan el nivel del mar, las temperaturas globales, la salud de los ecosistemas en la tierra y en el océano, y los fenómenos naturales tales como tormentas, que aumentan las inundaciones, la sequía y la erosión de la Tierra. Si quieres saber más puedes leer este artículo.

La IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) recomendó mantener el incremento de la temperatura global del planeta 1,5º grados para evitar consecuencias catastróficas. Pero no todo está perdido aún, ya que tal y como todos somos parte del problema, todos podemos formar parte de la solución.

El pasado 15 de Marzo se hizo una huelga a nivel mundial por el cambio climático, liderada por Greta Thunberg, una activista sueca de 16 años, que lleva meses manifestándose los viernes delante del Parlamento Sueco para exigir un mayor compromiso en la lucha contra el calentamiento global.

Nuestra casa está en llamas

Greta Thunberg

Jóvenes de otros países se unieron a la lucha unidos por plataformas Juventud por el Clima y la iniciativa Fridays For Future.

La embajadora del movimiento es Greta Thunberg.

Manifestarse para captar la atención de los políticos y que éstos tomen medidas serias contra las empresas que más contaminan, está muy bien, pero también debemos hacer cambios nosotros como individuos, si no, por mucho que no queramos creerlo, las empresas seguirán generando dinero con lo que nosotros les pedimos que nos fabriquen, y que les compramos continuamente. Por desgracia nuestra economía se basa en la oferta y la demanda y si la demanda no disminuye, no se generará un cambio en la industria.

El capitalismo mata el planeta.

Así que, mientras los gobiernos tienen que realizar cambios importantes, como individuales podemos ser partícipes también de la reducción de nuestro impacto ambiental. Algunas ideas:

1. Reduce/elimina el consumo de productos de origen animal.

No hay nada en el mundo que consumamos con mayor frecuencia que alimentos.

Mariana Matija

Comer es una de las acciones que más realizamos a lo largo de nuestras vidas, y lo hacemos varias veces al día. Según un estudio de la Universidad de Oxford, la producción de alimentos es responsable de una cuarta parte de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que contribuye al calentamiento global. Aún así, el impacto varía mucho en función del alimento que se produce.

Algunos estudios muestran que la carne y otros derivados de animales son responsables de más de la mitad de gases de efecto invernadero.

La BBC cuenta con una calculadora de emisiones de gases invernadero y recursos consumidos según la comida que comes, por si tienes curiosidad.

Come comida. No mucha. Sobretodo plantas.

Michael Pollan

Así que seguir una dieta basada en vegetales, frutas, legumbre y cereales, y reducir o eliminar el consumo de productos de origen animal es el paso más significativo que puedes realizar para reducir tu impacto ambiental.

Hazte vegano. Salva el planeta.

2. Compra productos de temporada y locales.

El consumo de productos de origen vegetal es más sostenible que el consumo de productos animales, pero consumir un mismo vegetal cultivado en zonas geográficas distintas, mediante prácticas agrícolas distintas y transportado a miles de km o cultivado al lado de tu casa, evidentemente genera un impacto ambiental distinto.

Escoge siempre que puedas los productos que sean de temporada, cultivados lo más cerca posible, que no vayan envueltos en plástico y aún mejor, compra directamente a productores. Este concepto no se aplica solamente a la comida, puede aplicarse a otros productos.

Además de reducir tu huella de carbono estarás incentivando la economía del país ya que comprar en negocios locales a diferencia de cadenas nacionales genera un mayor retorno para la economía local.

3. Consume menos en general.

Otras luchas no tienen sentido si esta se pierde.

En los últimos años hemos llegado a un ritmo de consumo desbordante. Compramos sin parar, creemos que lo necesitamos todo: ropa nueva, relojes nuevos, móvil nuevo cada dos años, televisor nuevo…. Muchas veces compramos para satisfacer alguna necesidad no cubierta. Nos sentimos mejor durante un rato, pero posteriormente esa sensación se desvanece hasta que compramos algo nuevo.

Debemos centrarnos en disfrutar de las pequeñas cosas y en las experiencias, sobretodo en la naturaleza, en vez de dar tanto valor a aquello que es material.

También debemos ser más conscientes de nuestras compras y los impactos de éstas, ya sea en cuanto a comida, ropa o caprichos, ya que se trata de un arma de doble filo en la cual siempre estarás promoviendo algo mejor o peor para el mundo.

Cada vez que gastas dinero, estás emitiendo un voto por el tipo de mundo en el que quieres vivir.

Anna Lappé

4. Camina mucho, conduce menos.

Andar es una opción muy sana que debería ser la primera opción siempre que tenemos que desplazarnos cortas distancias. Por supuesto, reducir el uso del transporte privado e incrementar el uso del transporte público o usar la bicicleta para ir a trabajar o a hacer cualquier actividad seria una opción también sostenible, así como realizar conferencias o reuniones laborales en la medida de lo posible en vez de viajar.

Desplazarse en bus y tren para largas distancias siempre que se pueda, aprovechar opciones como las de compartir el coche con gente que realice rutas similares y cambiarse a un coche eléctrico si nos lo podemos permitir, son opciones que podemos tener en cuenta.

Si vuelas, puedes escoger las opciones marcadas como ECO. Además, puedes compensar tu huella de carbono mediante la financiación de proyectos que se dedican a reducir el impacto ambiental de éste mediante distintas prácticas, por ejemplo en CeroCO2 se dedican a ello. Puedes leer más sobre este tema aquí.

5. Cambia tus objetos cotidianos por opciones más sostenibles.

Este planeta no tiene salida de emergencia.

Puedes por ejemplo, cambiar tu cepillo de dientes de plástico por uno de bambú, o empezar a usar la copa menstrual o compresas de tela reutilizables. También reutilizar los tarros de cristal de las aceitunas para congelar comida, como tupper o para almacenar frutos secos. Este paso debe ser un cambio progresivo. No vale tirar todo lo que tenemos ahora para sustituirlo por las opciones «eco», ya que esto seria totalmente anti-sostenible. La clave es aprovechar al máximo todo lo que tenemos, alargar su vida útil y una vez éste objeto ya no nos sirva, podemos substituirlo por otra opción más ecológica, o bien fabricarla en casa (por ejemplo el desodorante o el champú).

6. Incentiva la compra a granel.

Hoy en día es difícil encontrar en el supermercado un producto que no esté envuelto en plástico. Como ya conté en este post, el plástico es otro gran problema que existe actualmente en el planeta ya que tarda muchísimos años en descomponerse, mata miles de animales y ensucia el mar y otros ecosistemas.

Además, el plástico está directamente ligado al cambio climático no sólo porque el 6% del consumo global de petróleo va destinado a la fabricación de plástico, así como que los plásticos generan gases de efecto invernadero al degradarse, concretamente gas metano, que tiene un efecto 25 veces más potente que el CO2.

La mejor forma de evitar los productos envasados es comprando a granel, con lo cual enviarás menos basura a los vertederos y al mar (en España sólo se recicla un tercio de los residuos urbanos) y además te alimentarás de una forma más sana ya que evitarás los alimentos procesados que, generalmente, van envasados en plástico.

Al principio comprar a granel puede parecer raro, pero te acabas acostumbrando como a todo. Cada vez se pueden encontrar más tiendas especializadas donde venden legumbre, cereales y frutos secos a granel, mientras que para comprar verduras y frutas siempre mejor ir al mercado, aunque también puedes comprar en los supermercados siempre y cuando evites los productos envueltos en plástico.

Y cómo transportas los productos? Puedes optar por bolsas de tela (si son de algodón, mejor) e incluso te las puedes fabricar tu mismo.

Ya no hay vuelta atrás. Actúa ahora.

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Hola! Soy Lesia, amante de los animales y preocupada por el mundo. Este blog es una investigación para reducir mi huella de carbono, un camino hacia una vida más ética y amistosa con el planeta. Mientras, viajo para descubrir las maravillas que existen en este mundo. “Sea in me”, que significa “mar en mí”, hace referencia a la idea de que todos provenimos del mar, y que sin él no podríamos sobrevivir, por lo que todos tenemos el deber de cuidarlo y protegerlo. También se puede leer como “mira en mí”, porque esta es mi versión de la historia, mi forma de ver el mundo.
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